El desbarbado por chorro de agua es un proceso preciso para eliminar rebabas mediante un chorro de agua a alta presión. El agua se impulsa a través de una boquilla con un diámetro de 0,1 a 0,5 mm a una presión de hasta 4.000 bares. El chorro fino elimina las rebabas de forma selectiva sin someter el componente a tensiones térmicas o mecánicas.
Para materiales más duros como el acero, el titanio o la cerámica, se añade un abrasivo al agua, normalmente arena de granate con un tamaño de grano de 80 a 200 µm. Esto aumenta la fuerza de corte, de modo que incluso los materiales de alta resistencia pueden desbarbarse con precisión. La eliminación de material oscila entre 0,01 y 0,1 mm, en función de la presión y el enfoque del haz.
El proceso es adecuado para piezas con espesores de pared de 0,2 a 50 mm y resulta ideal para estructuras delicadas, orificios finos o contornos internos de difícil acceso. El desbarbado por chorro de agua permite procesar incluso piezas complejas de forma uniforme, fiable, eficaz y sin deformar el material.