Para el mecanizado de piezas complejas son adecuados diversos materiales, incluidos metales como aluminio, acero, titanio y cobre, así como plásticos como POM y PE. La elección del material depende de los requisitos específicos del producto final, como la resistencia, el peso o la resistencia a la corrosión. Los materiales más duros, como el titanio, requieren herramientas y estrategias de mecanizado especiales. También hay que tener en cuenta la eliminación de material y la estabilidad dimensional. Los plásticos blandos, en cambio, son más fáciles de mecanizar, pero a menudo requieren herramientas precisas para conseguir bordes afilados y superficies lisas.