El tratamiento profesional de superficies garantiza que los componentes sean más resistentes, duraderos y funcionales. Dependiendo del material y del uso previsto, utilizamos procesos específicos para optimizar el acabado superficial.
En primer lugar, la pieza se limpia a fondo y se prepara. A continuación se realiza el tratamiento propiamente dicho para conseguir protección contra la corrosión, resistencia al desgaste o un aspecto mejorado. Gracias al control preciso de los procesos, conseguimos una calidad alta y constante.
Gracias a nuestras modernas instalaciones de producción y a nuestros muchos años de experiencia, podemos personalizar nuestros tratamientos superficiales. Encontramos la mejor opción de tratamiento superficial para cada componente.
Nuestros clientes se benefician de propiedades de material optimizadas, resultados fiables y procesos adaptados. Con un tratamiento de superficies profesional, aumentamos el rendimiento y la vida útil de sus componentes y piezas de serie.